- Imagen de catálogo. JPG en sRGB sobre fondo blanco, cuadrada 1:1, típicamente entre 2000 y 3000 px por lado.
- Vistas por referencia. Habitualmente entre tres y seis por producto: frente, tres cuartos, perfil, posterior y detalle, según la categoría.
- Recortes. PNG con fondo transparente para banners, marketplaces o composiciones gráficas.
- Alta resolución. TIFF o JPG de máxima calidad para catálogos impresos y material de punto de venta.
- Formatos para redes. Versiones 4:5 y 9:16 de las fotos ambientadas, con espacio para texto cuando se requiere.
- Nomenclatura. Archivos nombrados por código de referencia, vista y color, organizados en carpetas por uso.
Fotografía de producto · Bogotá
Fotografía de producto en Bogotá para tu tienda y tus campañas.
Fotos para ecommerce, catálogo y campañas. Cuéntanos cuántos productos tienes y dónde usarás las imágenes; definimos estilo, sesión, retoque y entregables.
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Producción en Bogotá · Alcance y entregables por escrito
El servicio, en breve
¿Qué puedes contratar con Sequoia Studio?
Fotografía de producto desde Bogotá: mostrar productos con consistencia para ecommerce, catálogos o campañas.
- Qué puede incluir
- Fotografías seleccionadas, reveladas y retocadas; cantidad, fondos y formatos acordados.
- Qué necesitamos conocer
- Lista de referencias, tamaños, materiales, vistas por producto, uso final y fecha.
- Precio y fecha
- Se confirman por proyecto, después de revisar el alcance. No hay un paquete universal ni disponibilidad garantizada.
Comparar con otros servicios · Conocer al estudio y su criterio · Ver muestra propia y contexto

Archivo fotográfico
La imagen, en detalle.
Fotografía de Sequoia Studio · Selección de Ronald Infante.
Una selección de fotografía de producto, moda, editorial y personas. Abre cada imagen para verla completa en alta resolución.
Qué puede incluir
Entregables que responden al uso.
Es una buena opción para marcas que necesitan imágenes consistentes y utilizables, desde una ficha de producto clara hasta una pieza visual con dirección de arte.
- Fondo limpio para ecommerce
- Composición de producto para campaña
- Detalle, textura y variaciones
- Revelado, retoque y formatos por canal
En concreto
Qué se entrega y cuánto suele tardar.
Una sesión de producto suele contar con el fotógrafo, un asistente de luz y set y, según el alcance, un director de arte, un estilista que prepara cada pieza y un modelo cuando se necesitan manos o escala.
- Inventario y prueba de estilo: Entre 3 y 7 días antes de la sesión
- Sesión: De media jornada a varias jornadas, según referencias y configuraciones
- Selección: De 1 a 3 días hábiles, con una galería para revisar
- Retoque y exportación: Habitualmente entre 5 y 10 días hábiles, según volumen y nivel de retoque
Son rangos habituales para un proyecto estándar; el calendario real se confirma por escrito con el alcance.
Evidencia e inversión
Qué puedes verificar antes de cotizar.
Publicamos la prueba que existe y declaramos sus límites. La inversión se construye sobre un alcance comparable, no sobre una cifra genérica que después cambia.
Fotografía de producto perteneciente al archivo del estudio.
El portafolio fotográfico incluye producto, campañas y retratos propios con archivos responsive, autoría identificada y sin hacer pasar referencias de terceros por trabajos del estudio.
Ver fotografía de productoUna cifra que corresponde al alcance.
En producto, el precio se mueve sobre todo por el número de referencias y de vistas por referencia, por la dificultad del material y por el tipo de imagen: un catálogo sobre fondo blanco se produce más rápido que composiciones ambientadas con arte, modelos o locación. También pesan el nivel de retoque, los recortes con transparencia, el estilismo y el transporte de la mercancía.
Compartir proyecto y rangoGuía del servicio
Decisiones que mejoran el resultado antes de producir.
Esta guía explica el alcance, las variables y los criterios que conviene revisar para contratar con información comparable.
Ver la guía completa para preparar tu proyecto
Qué es este servicio y qué problema resuelve
La fotografía de producto crea imágenes consistentes y precisas para explicar, comparar y desear un objeto. Puede resolver una ficha de ecommerce, un catálogo, una campaña o una biblioteca para redes. El resultado depende de la relación entre iluminación, perspectiva, superficie, color, dirección de arte, retoque y especificaciones del canal.
Suelen convivir varios tipos de imagen: el packshot sobre fondo blanco que permite comparar, el detalle que muestra costuras, texturas o acabados, la foto ambientada que sugiere el entorno de uso y la imagen con modelo o manos que da escala. Cada una responde una duda distinta del comprador. Por eso, antes de hablar de estilo, conviene preguntar qué necesita saber alguien para decidir la compra sin tocar el producto.
Cuándo conviene producirlo
Es útil cuando un catálogo mezcla fotografías de diferentes fuentes, cuando el producto necesita mostrar textura o escala, o cuando un lanzamiento requiere una identidad visual propia. Fondo limpio y fotografía ambientada cumplen funciones distintas: la primera facilita comparación; la segunda construye contexto, beneficio y emoción alrededor del objeto.
Conviene producirla cuando cambias de plataforma de ventas, lanzas una colección, entras a un marketplace con exigencias de imagen o notas que los clientes preguntan por chat cosas que una foto podría responder: la talla real, el color exacto, qué incluye la caja. También cuando proveedores distintos te envían fotos que no combinan. Si solo publicas dos o tres productos nuevos al mes, una sesión puntual con un set replicable puede ser más práctica que una producción grande.
Cómo convertir el brief en un plan
El inventario debe identificar referencias, variantes, ángulos, detalles, agrupaciones, fondos, tamaños finales y usos. Revisamos productos antes de la sesión y acordamos una prueba de estilo cuando la colección necesita consistencia. También se definen responsabilidades de transporte, limpieza, armado, estilismo y devolución de cada unidad.
Una hoja de cálculo es el mejor brief: una fila por referencia con código, nombre, variantes de color, vistas requeridas, fondo y uso final. Al lado, dos o tres imágenes de referencia que te gusten y una que no, con el motivo. Si tu tienda o marketplace tiene una plantilla con medidas y márgenes, compártela. Con eso se estima cuántas configuraciones de luz se necesitan y qué productos pueden fotografiarse en el mismo set sin moverlo.
Preproducción, equipo y ejecución
La sesión se organiza por configuraciones de luz y composición para conservar continuidad. Superficies reflectivas, transparentes, textiles, alimentos y objetos pequeños requieren técnicas diferentes. Registramos la lista de tomas y validamos muestras para detectar etiquetas, polvo, color, perspectiva o proporciones antes de avanzar por todo el inventario.
En una sesión de catálogo el set se fija: cámara, luz y marcas en la mesa para que cada producto quede en la misma posición y con el mismo tamaño aparente. Cada toma se revisa en una pantalla grande mientras se fotografía, no en la pequeña de la cámara, para detectar polvo, etiquetas torcidas o hilos sueltos antes de pasar al siguiente. Las fotos ambientadas se hacen en otro bloque, con utilería y arte, para no desarmar el set de catálogo.
Entregables para cada canal
La entrega puede incluir JPG o PNG para ecommerce, archivos de alta resolución, recortes con transparencia, relaciones para redes, composiciones de campaña y nombres vinculados al SKU. Deben acordarse fondo, perfil de color, tamaño, peso, margen, sombra y retoque. Una imagen bella que no cumple la plantilla del comercio genera trabajo duplicado.
Lo habitual es entregar cada referencia con un número fijo de vistas en el mismo orden: frente, tres cuartos, perfil, posterior y detalle, por ejemplo. Ese orden hace que la tienda se vea ordenada y facilita cargar las fotos por lote. Los archivos se nombran con el código de la referencia, la vista y el color, y se entregan en carpetas separadas por uso: tienda, redes e impresión, cada una con su tamaño y peso.
Qué factores cambian el presupuesto
Las variables son cantidad de referencias y ángulos, complejidad de montaje, materiales, fondos, arte, estilismo, talento, locación, transporte, retoque, recorte y formatos. El volumen por sí solo no determina la tarifa: cien objetos similares sobre un set estable se producen de manera distinta a diez composiciones únicas.
Algunas decisiones cambian mucho la cotización sin que se note a primera vista. El recorte con transparencia de objetos con bordes complejos, como pelo, pelusa o joyería calada, toma más tiempo que el de una caja. Las variantes de color pueden fotografiarse una por una o resolverse con retoque, y cada camino tiene costos y riesgos distintos. Un producto que hay que armar, llenar, planchar o sostener con soportes invisibles también suma tiempo por referencia.
Cómo revisamos la calidad
Comprobamos consistencia de encuadre, tamaño aparente, fondo, color, reflejos, etiquetas, bordes y limpieza. El retoque debe corregir distracciones sin cambiar atributos que el comprador necesita reconocer. Para una colección, la calidad también se mide por la continuidad al recorrer todas las miniaturas, no solo por una imagen destacada.
Antes de aprobar, conviene ver las fotos como las verá el comprador: en la cuadrícula de la tienda, en un celular y junto a los productos de otras colecciones. Ahí se nota si un producto quedó más grande que los demás, si un blanco se ve gris o si una sombra cambia de dirección. También comparamos el color de la foto con el producto físico bajo luz neutra, porque una diferencia de color termina en reclamos o devoluciones.
Cómo comparar productoras y propuestas
Pide ver series completas y confirma qué incluye preparación, arte, estilismo, asistencia, selección, revelado, retoque, recorte y exportación. Comparte una lista idéntica con cada proveedor y revisa cuántas imágenes finales corresponden a cada referencia. Aclara uso, fecha, transporte, almacenamiento temporal y tratamiento de productos delicados.
Una forma segura de probar a un proveedor antes de un catálogo grande es encargar una muestra pagada de tres o cuatro referencias difíciles, no de las más fáciles. Pregunta también si el precio es por referencia, por imagen o por jornada, qué pasa si el día de la sesión llegan productos adicionales, quién responde por la mercancía mientras está en el estudio y si una foto rechazada por un error técnico se repite sin costo.
Errores comunes que conviene evitar
Los errores habituales son recibir productos sin identificar, cambiar el estilo después de fotografiar la mitad, confundir número de tomas con número de archivos, no probar el color en el canal final y pedir recortes no contemplados. Una muestra aprobada y un inventario firmado reducen inconsistencias y repeticiones.
Algunos tropiezos son muy concretos: muestras de preproducción que no coinciden con el producto que se venderá, etiquetas de precio o adhesivos que nadie retiró, prendas arrugadas por el transporte y empaques con golpes que el retoque debe ocultar. También es frecuente fotografiar una colección y descubrir después que faltaba una variante de color. Revisar el inventario contra la lista el día anterior y traer unidades de repuesto de los productos frágiles evita volver a montar el set.
Qué debe quedar escrito antes de comenzar
Antes de la sesión debe quedar cerrado el inventario: qué referencias se fotografían, con qué variantes y cuántas vistas lleva cada una. Se adjuntan las imágenes de referencia aprobadas y, si existe, la muestra de estilo validada por quien decide. También se fija el fondo de cada tipo de imagen, blanco puro, color de marca o superficie ambientada, porque cambiarlo a mitad de la colección obliga a repetir lo que ya estaba hecho.
El nivel de retoque se describe con ejemplos, no con adjetivos. «Limpio» puede significar quitar polvo o también reconstruir un empaque abollado, y la diferencia en tiempo es grande. Se acuerda si se corrigen etiquetas, costuras y reflejos, si las sombras son naturales o creadas en retoque y si las variantes de color se fotografían o se generan después. Lo que quede fuera se nombra como exclusión, para evitar malentendidos al entregar.
La entrega también se especifica por escrito: tamaños en píxeles, formato, perfil de color, peso máximo por archivo, margen alrededor del producto y la regla para nombrar archivos, por ejemplo código, vista y color. Se acuerda cómo llega y se devuelve la mercancía, quién la recibe, en qué estado y con qué empaque. Si algún producto es un prototipo o un lanzamiento reservado, se dejan también las condiciones de confidencialidad.
Proceso
Claridad antes, durante y después.
Cada etapa termina con una decisión o aprobación concreta. Eso protege el calendario, el presupuesto y la intención creativa.
Inventario, referencias y usos
Revisamos cada referencia con sus variantes, las imágenes de referencia de tu marca y dónde se publicará cada foto.
Prueba de estilo y lista de tomas
Fotografiamos una o dos referencias para aprobar luz, fondo y encuadre, y armamos la lista de vistas por producto.
Sesión por bloques
Agrupamos productos por tamaño, material y tipo de fondo para fotografiar sin desmontar el set y mantener la continuidad.
Selección, retoque y exportación
Elegimos la mejor toma de cada vista, retocamos según lo acordado y exportamos con la nomenclatura y los tamaños de tu tienda.
Preguntas frecuentes
Lo que conviene definir desde el brief.
¿Cómo se cotiza una sesión de producto?
Por cantidad de referencias, ángulos, complejidad de montaje, fondos, arte, retoque, transporte, uso y fecha. Una lista precisa permite cotizar mejor.
¿Trabajan fondo blanco y fotografía ambientada?
Sí. Son necesidades distintas y pueden convivir si se planifican por bloques de luz y arte.
¿Qué debe entregar la marca?
Productos en estado final, inventario identificado, referencias visuales, usos y especificaciones de tamaño o fondo del ecommerce.
¿Cuántas fotos necesita cada producto para una tienda en línea?
Como referencia, entre tres y seis: una vista frontal limpia, uno o dos ángulos adicionales, un detalle de material o acabado y, si ayuda, una foto que muestre la escala o el producto en uso. La ropa o el calzado suelen necesitar más vistas que un frasco o una caja. Lo importante es repetir el mismo orden en toda la colección.
¿Cómo se asegura que el color de la foto sea el del producto?
Se fotografía una carta de color al comienzo de cada configuración de luz y se compara el resultado con el producto físico. Aun así, cada pantalla muestra el color un poco distinto, así que el objetivo es una representación fiel en pantallas comunes, no idéntica en todas. Si tu marca maneja referencias de color oficiales, compártelas antes de la sesión para ajustarnos a ellas.
¿Pueden fotografiar productos con modelo?
Sí, cuando el producto se entiende mejor en uso: ropa, accesorios, cosmética o herramientas. Eso implica casting, maquillaje, vestuario y una autorización firmada para usar la imagen del modelo, con duración y medios definidos. Si solo necesitas mostrar escala, a veces bastan unas manos, que simplifican la producción y los derechos. Lo definimos con la lista de productos, no el día de la sesión.
¿Puedo enviar los productos desde fuera de Bogotá?
Sí. Se acuerda antes quién paga el envío de ida y vuelta, cómo se embalan los productos y quién recibe y revisa la caja al llegar. Al abrirla se registra con fotos el estado de cada unidad, para dejar constancia de cualquier daño del transporte. Si hay productos frágiles o de alto valor, conviene asegurar el envío y mandar una unidad de repuesto.
¿Qué diferencia hay entre retoque básico y avanzado?
El básico corrige lo que no es del producto: polvo, huellas, pelusas, pequeños reflejos y ajustes de color. El avanzado reconstruye partes, combina varias tomas para lograr un enfoque completo, crea sombras o cambia fondos. El primero puede tomar minutos por foto y el segundo bastante más. Por eso lo definimos por referencia, con un ejemplo aprobado, antes de empezar.
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